lunes, 5 de marzo de 2012
Aprende a cantar
Aprende a cantar
Respiración como base de la técnica vocal
1.- La respiración correcta es la verdadera base de la técnica vocal y desde su práctica al principio "conciente" y posteriormente "automática" se desarrolla la verdadera técnica, dando así mayor calidad y cantidad de vida a una buena y sana voz
El diafragma, que es un colchón muscular ubicado justamente a la altura del ombligo es donde se debe enviar el aire que inspiras a fin de que usándolo correctamente logres poner en movimiento las cuerdas vocales que son el instrumento que nuestro cuerpo nos regala no solo para cantar sino también para hablar, o sea, en definitiva el instrumento maravilloso de comunicación
Ejercicios prácticos:
- Acuéstate, coloca tu mano a la altura del ombligo y comienza lentamente a tomar aire, en forma armónica y lenta
- Trata de dirigirlo hacia el diafragma si te cuesta ubicar el diafragma imagínate que es aquel músculo que se contrae cuando haces ejercicios de abdominales.
- Trata de sentir como el aire comienza a entrar despacio en el diafragma y este empieza a elevarse.
- Si te es mas fácil puedes colocarte un libro de tamaño mediano y peso también mediano sobre el diafragma y al ingresar el aire el libro debe comenzar a levantarse no con fuerza que tú crees sino con el aire que ingresa al mismo y empieza a hacerlo elevar.
2.- Las cuerdas vocales
Las cuerdas vocales son en sí la herramienta que nuestro cuerpo nos ofrece no solo para cantar sino también para hablar, o sea, en definitiva, para poder comunicarnos con los demás.
El canto es en si una manera de comunicarnos con los demás, de transmitir, de compartir experiencias de vida y de recrear el sentimiento y la emoción de quienes han compuesto la pieza musical que hemos de interpretar
Las cuerdas vocales son la herramienta que nos permite a través del canto y de la palabra comunicar, compartir, recrear expresiones y creaciones musicales.
Para sentir las cuerdas vocales coloca dos de tus dedos debajo de la pera, o sea en la llamada "nuez" comienza a cantar suavemente algo y sentirás como ellas comienzan a vibrar.
3.- Impostación
La impostación también llamada "colocación" de la voz es saber dar uso a las cavidades o sea que nuestro cuerpo posee, lugares elegidos para que la voz una vez lleno el diafragma de aire y enviada hacia el exterior, pasando por nuestras cuerdas vocales las que vibraran al paso del aire se coloquen en esas cavidades o "resonadores" que se encuentran en todo nuestro cuerpo pero particularmente en la cara, llamados "resonadores de la mascara" también por los técnicos del canto
Baja con tu dedo de la nariz hacia los costados y notaran agujeritos que se ubican entre la bajada de la nariz y al costado de los labios
Justamente son los resonadores superiores e inferiores y hacia allí deberás colocar la voz a fin de que el volumen y la calidad de la misma sean inmejorables
¡Ejercítalo varias veces, suerte!
4.- Después de haber despejado las dudas con respecto a la respiración y la impostación estamos en condiciones ya de comenzar con ejercicios nuevos y más complejos de respiración e impostación a fin de poder empezar a aplicar la técnica muy sencilla aun en músicas que tú quieras utilizar
Así pues, propongo dos ejercicios de mayor complejidad
1 - Acostado boca arriba coloca un libro como en el primer ejercicio propuesto sobre tu diafragma y toma aire contando 20 segundos
El aire que has tomado deberás liberarlo en 40 segundos, por lo tanto deberás comenzar a tomar noción de administrar bien ese aire a fin de que el mismo salga en 40 segundos
2 - Acostado boca arriba. Toma aire en 30 segundos y libera el aire en 1 minuto. Recuerda que a fin de que el ejercicio pueda ser realizado en forma efectiva debes estar sin tensiones musculares y menos aún en la zona donde se ubican las cuerdas vocales, por eso, mi sugerencia es que lo hagas en un momento y lugar que sean de tu mayor y absoluta comodidad.
5.- Al fin ya llegado el momento de comenzar a cantar y aplicar todo eso que a veces resulta tan pesado como es ejercitar.
Recuerda siempre que los ejercicios propuestos no son solo para ser hecho una vez y listo sino que a mayor constancia en los mismos lograras los resultados esperados en un menor tiempo.
Elige una música o canción simple que sea de tu agrado
Comienza a cantarla tal como estas acostumbrado pensando muchísimo en el aire que entras a tu cuerpo, siente como sale del diafragma y comienza a recorrer tu cuerpo y trata de llevar esa voz que va saliendo a los resonadores tanto superiores como inferiores
Recuerda que si duele la garganta es porque estás haciendo las cosas mal
6.- La interpretación musical es ni más ni menos que respetar el espíritu del creador de la obra o pieza musical que hayas elegido
Recuerda que siempre antes de cantar algo deberás conocer básicamente como primero la letra a fin de ubicarte en el contexto de lo que vas a interpretar, ya que sin saber lo que cantas es imposible poder recrear y compartir ese mensaje que la música nos permite compartir con los demás
También sería importante que trataras de buscar datos sobre el autor a fin de poder recrear su música de la mejor manera posible
Cuando tengas todo ello estarás listo para interpretar su música, no antes.
7.- En esta etapa estarás preparado para comenzar con ejercicios vocales de mayor complejidad
Ejercicio 1:
Con la letra "a" vocalizarás elige la secuencia musical que tu quieras para vocalizar.
Recuerda que cuando envías el aire el diafragma deberá presionar hacia abajo a mayor complejidad que se te presente, sintiendo casi algo parecido a la fuerza que haces cuando vas al baño a hacer de cuerpo.
Imagínate un collar de perlas que aun siendo muchas perlas las que lo integran están unidas por el mismo hilo. Así debe ser ese vocalizo o practica vocal debes tener conciencia de que son varias las notas que la integran pero sentirlas como si fueran una sola
Siempre ten presente el aire, se conciente de él y siéntelo cono entra y comienza a moverse dentro de ti y trata de colocarlo en los resonadores.
8.- Las arias antiguas son buenas consejeras a la hora de practicar la expresión musical
La expresión es saber respetar todas las indicaciones que los autores nos dejan plasmadas en donde escriben su música, llamado técnicamente "partituras" o "partes".
Consulta en Internet si quieres sobre "partituras" y trata de ver de qué se trata.
Veras señaladas aparte de las notas musicales, signos tales como " f", "p","pp","legato","dolcissimo", etc.
Ellas son indicaciones que los autores nos dejan a fin de que podamos revivir su creación de la manera más cercana a la que él la ha concebido
Trata de conseguir si puedes " caro mío ben "en Internet y ve si puedes conseguir un pianista que te acompañe en esta aventura.
Recuerda siempre que estas arias serán utilizadas solo a los efectos de practicar la expresión.
9.- Con el aria" caro mío ben "tratarás de comenzar a darle vida a esta obra que es algo así como un drama de amor.
Caro mío ben "(querido/a mío/a, créeme al menos, sin ti muere mi corazón, tu amado fiel sigue suspirando, no seas tan cruel, querida mía, créeme al menos sin ti muere (languidece) mi corazón..."
Con esto tratemos de revivir mas allá de que compartamos o no el sentimiento de la obra, esa emoción que se nos plantea frente al hecho musical en si y tratemos de ser los verdaderos protagonistas de esta historia de amor
Trata de conseguir un pianista de confianza que pueda acompañarte y de señalarte los indicadores que marca la obra
¡Suerte!
1. Cómo funciona la voz
La voz es el instrumento musical más antiguo que existe. Desde que el hombre es hombre, éste dispone de su voz para articular palabras y para cantarlas. El estudio de la voz es delicado y sutil, porque no es un instrumento que se pueda ver físicamente. Solo se tiene y se siente. La voz es un instrumento integrado dentro del organismo humano. El instrumentista es a la vez su propio instrumento.
Se podría considerar a la voz como una síntesis de instrumento de viento y de instrumento de cuerda al mismo tiempo.
El cantante genera, mediante su respiración, una columna de aire. Esta columna pasa por la laringe, poniendo en vibración a las cuerdas vocales. Los músculos de las cuerdas se tensan más o menos para producir la altura de sonido deseada. Este sonido es articulado por los labios, los dientes, la lengua, la mandíbula y el paladar para pronunciar palabras inteligibles.
Finalmente, el sonido ha de ser amplificado y enriquecido, para poder ser oído simultáneamente por un gran número de personas. El propio cuerpo del cantante, con su masa, huecos y cavidades, desempeñará las funciones de caja de resonancia.
Para resumir, se pueden distinguir cuatro elementos que forman la voz:
1º- El aparato respiratorio.
2º- El generador de vibraciones.
3º- El aparato articulador.
4º- Los resonadores
2. Clasificación de la voz
Del mismo modo que no hay dos personas iguales en todo el mundo, se puede decir también que no hay dos voces idénticas en extensión, potencia y color. Cada voz está íntimamente relacionada con las características concretas de cada persona.
Por otro lado, la voz es un instrumento en constante cambio, como el organismo en el que está integrada. Las características de una voz van cambiando debido a diversos factores, en especial el proceso de madurez fisiológica del organismo y la educación vocal que la persona pueda ir recibiendo.
Se suele utilizar universalmente la siguiente clasificación de las voces, desde la más grave a la más aguda:
Para los hombres, Bajo-Barítono-Tenor; y para las mujeres, Contralto-Mezzosoprano-Soprano. Los niños poseen una altura de voz similar a la de las mujeres. Pero su voz es delicada, no está desarrollada ni tiene la riqueza tímbrica de la voz de las mujeres. Por eso se la denomina voz blanca.
Contrariamente a lo que se suele pensar, se debe tomar más en cuenta, para clasificar una voz, el factor tímbrico que su extensión. El timbre de una voz es su color característico, y viene determinado en cada caso por razones físico-acústicas concretas. Ocurre a veces que una voz posee el timbre característico de una determinada categoría, pero al mismo tiempo se mueve por un registro propio de otra.
La clasificación de las voces es, por lo tanto, un tema más delicado de lo que pueda parecer. No debes afirmar categóricamente qué tipo de voz tienes, hasta que la hayas trabajado y conozcas cómo puede evolucionar.
3.- La voz hablada
Una voz hablada bien utilizada es capaz de expresar y transmitir una infinidad de emociones, sensaciones y matices diferentes. Esto hace el mensaje más atractivo e impactante para la gente que lo escucha.
Los principios fundamentales de emisión de la voz hablada son similares a los de la voz cantada. Los parámetros con los que juegan cada una también lo son. La voz hablada, al igual que la voz cantada, puede ser más o menos aguda, pausada o potente. Puede resonar más en el pecho o en la cabeza. Un buen orador juega con el volumen y la modulación de su voz con la misma inteligencia y premeditación con que lo hace un cantante.
La voz hablada se mueve dentro de un ámbito de notas más reducido que la voz cantada. Además, mezcla todo tipo de frecuencias vibratorias, y esto hace imposible reconocer un sonido concreto. Sin embargo, si se quiere ser realmente expresivo, la voz hablada debe ser también modulante. La tristeza debe sonar muy diferente que la alegría, la esperanza, el sufrimiento o la sorpresa.
Asimismo, la adquisición de unos buenos principios de emisión de voz evitará o disminuirá la fatiga de ésta. Una buena articulación de las palabras hará necesaria menos potencia vocal para decir algo. Una buena técnica respiratoria y un buen uso de los resonadores permitirán a las cuerdas vocales descansar más.
Todos los principios y ejercicios que se proponen en este curso serán de gran utilidad para desarrollar una voz hablada rica en recursos declamatorios y expresivos.
4. Consejos de estudio y cuidados de la voz
Ten siempre presente lo importante que es estudiar productivamente. Un estudio eficiente hace el aprendizaje rápido y gozoso. Siempre que hagas los ejercicios que se te proponen, o que estés cantando una canción, plantéate unos altos objetivos técnicos y musicales. Analiza los errores que cometes y que te apartan de esos objetivos.
Acostúmbrate a grabarte en casete y a usar un espejo de pared cuando estudies. Esto te ayudará a detectar errores y problemas. Precisa cuál ha sido el error, y aporta una explicación lógica y una solución eficaz para resolverlo.
¡Recuerda que, con paciencia y constancia en el estudio, se llega a cualquier parte!
Lleva una vida sana. Duerme y come bien. Haz alguna actividad física. Si fumas o bebes alcohol, hazlo con moderación.
Bebe abundante agua, preferiblemente a temperatura ambiente. Si hay mucha sequedad, usa un humidificador.
Ten cuidado de no hablar demasiado alto en un local donde haya mucho ruido o la música suene muy fuerte. Forzar la voz o gritar para que os entiendan en estos ambientes es nefasto para la voz.
Nunca trates de cantar cuando estés enfermo y te duela la garganta al tragar.
Es preferible estudiar durante periodos cortos de tiempo varias veces al día, que estudiar mucho tiempo seguido sin la debida regularidad y concentración.
Debes comenzar a cantar cada día haciendo ejercicios previos de calentamiento, tanto físico como vocal.
No fuerces nunca las cuerdas vocales, ni al hablar ni al cantar, especialmente en el registro agudo. Busca siempre una sensación natural, armoniosa y placentera en tu voz.
5. El cuerpo y la respiración
La relajación corporal es necesaria para tener una buena voz y poder manejarla con libertad y soltura.
Siempre que haya tensión en alguna zona de tu cuerpo, mueve la articulación correspondiente. El movimiento suave atenúa las tensiones.
Antes de empezar a calentar tu voz, conviene practicar algunos ejercicios físicos suaves que tonificarán tus músculos y relajarán tu cuerpo. La mayoría han de hacerse necesariamente de pie.
La respiración es el motor de la voz. Un cantante debe disponer de una gran capacidad pulmonar y de un control absoluto del flujo de aire que llega a las cuerdas vocales. Esto lo conseguirá mediante la respiración diafragmática.
Al inspirar aire, el diafragma se tensa hacia abajo. Los pulmones se llenan y la tripa sale hacia fuera. Se sienten empujes en varias direcciones distintas: hacia abajo, a los lados, de frente y hacia atrás. Al espirar, todo vuelve a su posición inicial.
Ejercicios:
- Jadea mediante golpes cortos y rápidos de la zona abdominal. Ve disminuyendo la velocidad de los jadeos, y aumentando la profundidad de las inhalaciones. La tripa entra y sale en cada ciclo respiratorio.
- Pon tu mano derecha sobre tu hombro izquierdo, y tu mano izquierda sobre tu hombro derecho. Empuja con el diafragma hacia abajo al inhalar. No levantes los codos ni los hombros.
Inspiración: 4 segundos
Retención: 4 segundos
Espiración: 4 segundos
Descanso. 4 segundos
Aumenta también la duración de los periodos a 6 y 8 segundos.
- Inspira empujando con tu diafragma hacia abajo. Retén el aire, y toma un poco más. Retenlo, y toma todavía un poco más.
- Llena totalmente de aire tus pulmones. Retenlo. Mediante un empujón rápido hacia arriba del diafragma, expulsa el aire. Da un segundo empujón para expulsar todo el aire.
- Llena de aire los pulmones lo más que puedas. Empieza a contar a media voz la serie ascendente de números. Utiliza una única toma de aire. Repite el ejercicio, intentando superar la marca de números a la que puedes llegar.
6. El apoyo
El apoyo es una fuerza que se debe empezar a producir voluntariamente con el diafragma justo antes de empezar a cantar. Cuando el apoyo está activo, se sienten en la zona abdominal varios empujes: Hacia abajo (el ano), hacia delante (la tripa), hacia los lados y hacia atrás. Este apoyo nos va a permitir racionar, de manera regular y prolongada, el aire que sale de los pulmones y llega hasta las cuerdas vocales.
Ejercicios:
- Llena tus pulmones de aire. Retenlo unos instantes. Expúlsalo, emitiendo entrecortadamente las sílabas HO, HO, HO, HO. Imita a Santa Claus, cuando se ríe intensamente. Siente la conexión entre el apoyo y la emisión de sonido: A cada HO le corresponde un golpe seco y rápido del diafragma hacia arriba.
- Algo te asusta de repente. Entonces, emites ¡oíos!, mientras inhalas aire rápidamente. Al hacerlo, el diafragma se tensa hacia abajo. El vientre se expande hacia fuera. Siente los empujes mencionados anteriormente.
- Toma aire, como con gesto de susto o de sorpresa. Retenlo un instante. Suéltalo poco a poco, empujando con el diafragma hacia arriba mientras pronuncias SSSSS. Acaba con una T explosiva.
Espiración: 4 segundos. Más adelante, podrás ampliarla hasta 6, 8, 10, 12, 14, 16 segundos, y ¡hasta donde puedas llegar!
Puedas probar también a emitir el sonido ShShShShSh y FFFFF durante la espiración.
7. La resonancia
Como el sonido producido por las cuerdas vocales es, de por sí, pequeño y pobre, el cantante deberá mandarlo a los diferentes huesos y cavidades que hay en su cuerpo. Éstos actuarán a modo de caja de resonancia, ampliando y enriqueciendo el sonido.
Ejercicios:
- Pon la yema de tus dedos sobre la parte anterior de tu cuello. Traga saliva, y siente cómo tu laringe sube. En esta posición, la epiglotis impide que el sonido de tus cuerdas vocales salga libremente. Después de la deglución, la laringe vuelve a bajar a su posición inicial. El acto de tragar es contradictorio con una buena producción vocal. Al cantar, tu laringe tendrá que estar siempre en posición baja.
- Toca los dientes incisivos superiores con la punta de tu lengua. Lleva ésta hacia atrás hasta que sientas el velo del paladar.
El cantante debe construir el tubo de resonancia ideal para su instrumento. La idea de bostezo le será de gran ayuda para este fin. Cuando bostezamos, el velo del paladar está elevado, la mandíbula está bien abierta, la lengua y la laringe están en posición baja. Todo ello es necesario para obtener una buena emisión de voz.
- Llena tus pulmones de aire y espira lenta y controladamente, mientras pronuncias MMMMM con diferentes alturas de sonido. Experimenta con diferentes posiciones de tu laringe, mandíbula, lengua y paladar blando para obtener un resultado sonoro óptimo.
Haz el mayor hueco que puedas dentro de tu boca, sin llegar a separar los labios. Pensar que tienes dentro de tu boca una patata muy caliente te ayudará a encontrarlo.
- Toma aire con la sensación de susto ya vista, pero sin excesiva brusquedad. Retenlo un instante y espira, mientras pronuncias MA una vez y cuentas interiormente hasta 8. Varía la altura del sonido. Haz también el ejercicio pronunciando ME, MI, MO y MU.
Según vas progresando, ve alargando la duración de la emisión de sonido hasta 10, 12, 14, 16 segundos, y hasta donde puedas llegar.
8. Vocales y consonantes
Las vocales constituyen el fundamento del sonido al resonar durante toda su duración. Las únicas consonantes que pueden hacerlo también son las consonantes sonoras. Cuando se articula una consonante, se corta ligeramente la columna de aire que trae el sonido producido por las cuerdas vocales.
Para obtener una buena resonancia, conviene unificar lo más posible la posición de la mandíbula, los labios y la lengua para las diferentes vocales.
Vocales-Ejercicio:
- Canta la serie de vocales U-O-A-E-I (en este orden específico y en su inversión I-E-A-O-U) sobre notas largas. Suaviza la transición entre vocales. No muevas tanto los labios como cuando hablamos habitualmente. No tires mucho de la comisura de los labios hacia atrás para encontrar la "I". La "I" tiene que tener también espacio interior en la boca. Escúchate con atención y busca una gran resonancia para todas las vocales.
Consonantes-Ejercicio:
- Métete un lápiz o bolígrafo atravesado entre tus dientes superiores e inferiores. Comienza a pronunciar así, con la mayor claridad que puedas (¡que no será mucha!), el texto que quieres estudiar.
Es importante tener en cuenta que un cantante divide las palabras en sílabas de forma diferente a como nos enseña la gramática. Tomemos un ejemplo cualquiera. Cuando decimos: "Happy Birthday", la gramática dividiría la palabra Birthday del siguiente modo: Birth-day. Pero un cantante uniría la rth a la segunda sílaba, es decir: Bi-rthday. Esto se debe a lo anteriormente señalado: sólo las vocales tienen capacidad de resonar y proyectar un sonido pleno hasta el público.
Por lo tanto, las consonantes que están al final de una sílaba, se pronuncian sólo al final de ésta. Tan al final se pronuncian, que se las considera como unidas a la consonante inicial de la siguiente sílaba o la siguiente palabra. Es importante que tengas esto presente siempre que tengas que cantar un texto, pues tu voz resonará más y tu pronunciación será más inteligible.
9. Unificación de registros y expansión de la técnica
La voz humana consta, según la altura de frecuencia por la que se mueva, de dos o tres timbres distintos. El paso de uno a otro suele ser perceptible e incluso brusco, cuando la voz no está educada. El cantante deberá pues tratar de suavizar este paso para unificar y equilibrar el color de su voz.
Ejercicios:
- Imagina que estás disfrutando del olor de un plato exquisito. Recorre todo tu registro sonoro pronunciando con gusto MMMM, y deslizándote desde la zona aguda hasta la grave. Haz el ejercicio en sentido inverso también.
Haz el mismo ejercicio, pero haciendo vibrar esta vez los labios entre sí, debido al paso del aire.
Debes lograr, con el tiempo, que el paso de un registro a otro de tu voz sea suave e imperceptible al oyente.
El paso de una nota a otra muy distante en altura, no debe ser traumático. Para suavizar el salto, controla bien el apoyo del diafragma y la altura del paladar blando. Haz todo con naturalidad, y recuerda: ¡no subas nunca la laringe, especialmente en los saltos ascendentes!
- Se consigue crecer o disminuir el volumen de la voz dosificando, mediante el diafragma, el flujo de aire que pasa a través de las cuerdas vocales.
Canta notas largas y, durante su duración, haz crescendo seguidos de di minuendos y al revés.
10. El Vibrato
El vibrato es una ligera oscilación de la frecuencia de un sonido. Cuando se usa bien, aporta calidez y proyección a la voz.
Para estudiar el vibrato, asegúrate primero que has asimilado los conceptos y ejercicios vistos hasta ahora, en especial los de Respiración y los de Apoyo.
Ejercicios:
- Pronuncia la sílaba KO varias veces sobre un mismo sonido. A cada KO, le debe corresponder un golpe de diafragma hacia arriba.
Variante: Lo mismo, pero con O, O, O, O.
Variante: Vas a cantar también O, O, O, O, pero ahora no llegas a cortar totalmente la columna de aire entre cada O. Los empujes del diafragma son más sutiles y el efecto sonoro es más parecido al vibrato.
- Canta cualquier nota con vibrato. Siente los pequeños impulsos de dos en dos. Ve aumentando muy progresivamente la velocidad de éstos. Llegado el momento, sentirás la necesidad de agrupar tus impulsos de tres en tres. Sigue aumentando la velocidad, hasta organizarlos de cuatro en cuatro.
El agrupar los impulsos debe llegar a ser poco a poco una sensación interior tuya solamente. El oyente no deberá percibirlo cuando cantes con vibrato durante una actuación.
11. Cómo controlar los nervios
No existe un remedio eficaz y garantizado para toda situación de nervios y miedo escénico, ya que este tema tiene complejas implicaciones psicológicas. Sin embargo, he aquí a continuación una serie de recomendaciones que te permitirán controlar los nervios relativamente bien, e incluso usarlos para beneficio de tu interpretación.
Siempre que vayas a actuar delante de un público, has de llevar tu papel perfectamente aprendido.
Lo maravilloso de la música es su poder de comunicación. Lo importante de tu actuación no debes ser tú, sino el mensaje que transmites a tu público. Tú debes servir a la música, y no al contrario. Tus posibles errores humanos no podrán apartarte de tu noble cometido.
Disfruta con lo que estás haciendo. Muévete sin complejos para desbloquear las posibles tensiones de tus articulaciones.
No salgas al escenario para actuar en frío. Calienta suavemente tu voz antes. Debes asimismo estar familiarizado con las condiciones acústicas de la sala donde vas a actuar.
El remedio más eficaz contra los nervios está dentro de ti. Siempre que sientas que los nervios empiezan a controlarte peligrosamente, fija tu atención mental en tus sensaciones corporales y en tu respiración. Inspira aire lentamente, contando hasta seis segundos. Retén el aire dos más. Espira seguidamente de manera regular durante seis segundos, y descansa otros dos más. Repite el ciclo hasta que sientas que te vas calmando.
12. Cómo estudiar una canción
Estudia la música y la letra de una canción por separado al comienzo, para simplificar la labor. Más adelante, los relacionarás entre sí, para poder así sentir esa obra como un todo orgánico.
Un análisis correcto de la música es aquel que, como una cámara de cine, va acercándose desde lo general a lo particular y pequeño. Analiza la estructura de la canción, las melodías y sus características, y finalmente los motivos e incluso las notas sueltas.
Fíjate también en la instrumentación y en pequeños detalles de relevancia que ese arreglo pueda tener.
Lo primero a tener en cuenta cuando estudies la letra de la canción es que se entiendan todas las palabras con absoluta claridad. Como ejercicio de dicción, pronuncia el texto sin separar los labios entre sí.
Debes también comprender y sentir el contenido del texto, para así poderlo expresar de una manera personal y convincente artísticamente.
Estudia a continuación la melodía con su texto. Utiliza primero las vocales de éste solamente, prescindiendo de las consonantes. Intenta trasladar esta facilidad y naturalidad con que cantas, cuando añadas las consonantes más adelante.
Recuerda ante todo que tu voz y tu técnica vocal no son un fin en sí mismas. Deben estar siempre al servicio de tu interpretación.
Grábate regularmente tanto en casete como en video. Así podrás analizar y estudiar en detalle tu interpretación musical y teatral.
No caigas nunca en la rutina cuando cantes algo. No cantes la misma frase dos veces igual. Explora nuevos caminos constantemente y descubre el maravilloso mundo de lo imprevisible. El público sabrá agradecértelo.
lunes, 27 de febrero de 2012
La casa de mi madre
Le entregué en sus manos las llaves a mi madre. Ella recorrió cada esquina de la casa nueva. Recordó a los tres niños sentaditos en el patio de la casa vieja. En voz bajita se disputaban lo que cada uno le compraría a ella cuando fueran grandes. Uno decía: ¡Yo le compraré una cocina grande! y ¡Yo unos muebles lindos! decía el otro. Pero yo siempre dije que le compraría una casa nueva.
Pasaron los años y mi mamá como una gallina con sus pollitos se mudaba de patio en patio y de casa en casa. Por necesidad tuvo que vender a su primo, un inescrupuloso y desamorado familiar se aprovechó de su angustia.
Pobrecita mi viejita, vivía tres años alquilada en una casa y tenía que buscar una nueva. A veces debía dejar sus enseres guardados en un depósito por que la suerte no era su mejor amiga. Ella me decía muchas veces: ¡Ay hijo mi suerte es de color verde y un burro se la comió cuando nací! Yo percibía su tristeza en su mirada y sus palabras cada vez que viajaba a visitarla.
Yo vivo a ocho horas de distancia de mi madre. Hace unos veinticinco que salí de su seno. Un día, treinta años después que salimos de nuestra primera y única casa empecé a construir una. Me llevó unos cinco años terminarla. La hice para mi madre y mi familia. Yo le dije a ella: ¡Madre, mientas vivas, usted será la dueña y ama de esta casa! Los ojos de mi madre se volvieron dos lagunas que desbordaron el dique de sus párpados y un mar salado recorrió por sus mejillas y mis labios.
Mi viejita se había quedado dormida una vez más con la idea de que Rafael la llamaría. Con un ligero bostezo y un largo suspiro a la vez que se estiraba, pensó que era él y que por fin se acordaba de ella.
Saltó de la cama con un vigor y destreza que había perdido hacía años. Y fue en ese momento que se percató de que no era el teléfono sino el timbre de la casa. Bajó sus piernas de la cama y miró su sombra en el piso perfectamente pulido, metió sus bellos pies en unas sandalias finas y sencillas y se abotonó su bata de seda y corrió a lavarse la cara para aclarar su vista.
Cuando caminaba hacia la puerta, su celaje atravesó de lado a lado el espejo del tocador y de reojo percibió algo diferente en su todo. No lo podía creer, era ella misma pero con una silueta de una chica de veinte años.
A su alrededor todo era demasiado nítido: la luz del sol , el canto de los pájaros, el color de las rosas. Todo estaba bello y perfecto. Ella se sentía perfectamente bien, y no era un sueño. Le tomó varios minutos aceptar la nueva situación.
Allí estaba él, su hijo, que le había prometido que la llamaría. Con su bella y esplendida sonrisa de siempre. Joven, fuerte y de rasgos perfectos. Entonces ella comprendió que ambos estaban en el Paraíso.
lunes, 20 de febrero de 2012
Mujer: delicioso jazmín a mi olfato eres.
Terciopelo delicado es tu piel cuando te rozo.
Capullo fresco que resumes el querer de tus seres.
Me siento complacido de ser tu esposo.
Esposa: inigualable sierva que me ayudas,
en todos mis trajines cotidianos.
¡Qué maravillosas son esas manos tuyas
cuando me dispensan todos tus cuidados.
Amiga: bendita compañera incondicional,
paño de lagrimas de mis penas eternas.
En mis crisis de locura irracional,
sólo recibo de ti perdón y caricias tiernas.
Confidente: Maestra y alumna de mis placeres,
conocedora en detalles de mis íntimos secretos.
imposible ocultarte son mis quehaceres,
por que conoces mi pasado, presente y proyectos.
Victor Duarte
Dedicado a mi esposita Olys.
Dedicado a mi esposita Olys.
domingo, 19 de febrero de 2012
Madre, en mis noches de insomnio me quedaba dormido con tu recuerdo. Una noche después de tantas noches, dormía suavemente y escuché tu voz, tu linda voz que me llamaba…
Y te vi en mi sueño, pero no era un sueño por que ahí tú estabas. Y te abracé desesperadamente, ahogando en mis lágrimas el deseo inmenso de que no partieras nuevamente.
Pero fueron vanas esas lágrimas, porque cruzando el mar tú tenías que partir obligatoriamente.
Víctor Duarte.
Dedicado a mi madre (Guarenas, 7/5/92)
Y te vi en mi sueño, pero no era un sueño por que ahí tú estabas. Y te abracé desesperadamente, ahogando en mis lágrimas el deseo inmenso de que no partieras nuevamente.
Pero fueron vanas esas lágrimas, porque cruzando el mar tú tenías que partir obligatoriamente.
Víctor Duarte.
Dedicado a mi madre (Guarenas, 7/5/92)
Cuando era chico mi madre trabajaba en la isla de Margarita y nos visitaba, donde mi abuela, cada mes. Era una verdadera tortura lo breve de su visita. Claro estaba obligada a hacerlo así.
sábado, 18 de febrero de 2012
El pinchazo con la rosa hermosa
Madre, bella rosa en el jardín de mi corazón eres. Rosa de bellos y delicados pétalos que adornan tu contorno. Dos grandes espinas protegen tu hermosura.
Yo me sentí atraído por tu textura y tu delicado aroma. Pero, ¡ ahh, qué pinchazo me dio tu aguja!
Pero no me importa madre por que no desconozco ni la hermosura, ni la fragancia de esa rosa hermosa que desde niño está plantada en el jardín de mi corazón.
¡Ay que dolor la de esa rosa que es hermosa y deliciosa y la reina de mi amor!
Nota: Este poema se lo compuse a mi madre después de una ocasión que tuvimos un pequeño altercado y ella me escribió una carta donde me causó un dolor agudo como el que produce un pinchazo de una rosa. Pero el amor que siento por ella hizo que ese dolor me pasara rápidamente.
viernes, 17 de febrero de 2012
¿Cómo evitar la pornografía?
“Un compañero de escuela tenía pegada la foto de una mujer desnuda en la parte interna de la puerta de su casillero. Su casillero no estaba muy lejos del mío.”—Roberto.
“Estaba investigando en Internet para preparar un informe escolar cuando, de pronto, me tropecé con un sitio pornográfico.”—Ana.
ANTES, cuando tus padres tenían tu edad, el que quería ver pornografía debía ir a buscarla; ahora parece que es la pornografía la que te busca. Como en el caso de Roberto, citado arriba, quizás hayas visto de pasada una imagen erótica que tenía un compañero de escuela; o, como Ana, puede que hayas visto en Internet imágenes obscenas sin querer. Dice una joven de 19 años: “A veces estoy navegando, comprando o sencillamente consultando el estado bancario, cuando ¡pum!, aparecen imágenes pornográficas”.
Este tipo de situaciones no son inusuales. En un estudio realizado, el 90% de los chicos de entre los 8 y los 16 años dijo haber tropezado con pornografía en la Red, la mayoría de los casos mientras hacían tareas escolares. La existencia de millones de portales con centenares de millones de páginas de contenido sexual explícito hace que la pornografía sea cada vez más accesible. Se puede acceder a ella incluso desde un teléfono móvil. “Esa es la moda en mi escuela —dice Dora—. La pregunta de los lunes es: ‘¿Qué fotos te descargaste en el celular el fin de semana?’.”
El hecho de que tantas personas vean pornografía quizás te lleve a preguntarte si de verdad es tan mala. La respuesta es sí, y por múltiples razones. Veamos solo tres de ellas.
▪ La pornografía degrada tanto al que la produce como al que la consume (1 Tesalonicenses 4:3-5).
▪ Quienes ven pornografía demuestran que sienten la misma obsesión por el sexo que sintieron los espíritus malignos del tiempo de Noé (Génesis 6:2; Judas 6, 7).
▪ Ver pornografía es con frecuencia un escalón hacia los pecados sexuales (Santiago 1:14, 15).
La pornografía causa efectos demoledores en quienes caen en sus garras. Citemos solo un par de ejemplos.
“Me vi expuesta a la pornografía desde muy niña, y fue una verdadera batalla librarme de ella. Aunque han pasado los años, todavía tengo las imágenes grabadas en la memoria. Es como si esos recuerdos estuvieran siempre acechándote: nunca te dejan tener una conciencia verdaderamente limpia. La pornografía destruye el amor propio y te hace sentir sucia y despreciable. Es un peso que llevas en silencio.”—Ester.
“Fui adicto a la pornografía durante diez años, y hace catorce que la dejé. Aun así, sigo sosteniendo una lucha diaria. El deseo, aunque menos intenso, todavía está ahí. La curiosidad sigue ahí. Las imágenes siguen ahí. ¡Ojalá nunca hubiera andado por ese camino tan horrible! Parecía tan inofensiva al principio... Ahora sé que no es así. La pornografía es nociva, es perversa y es degradante para todos. Pese a lo que digan sus defensores, no tiene nada, absolutamente nada, de positivo.”—Julio.
Haz un análisis
¿Qué puedes hacer para no exponerte a la pornografía ni siquiera por casualidad? Comienza por analizar la situación.
¿Con qué frecuencia te topas con imágenes pornográficas?
□ Nunca □ De vez en cuando
□ Semanalmente □ Diariamente
¿Dónde te ocurre la mayoría de las veces?
□ En Internet □ En la escuela
□ En la televisión □ Otros
¿Te sucede siempre del mismo modo?
Por ejemplo:
¿Es probable que tus compañeros de escuela incluyan archivos pornográficos en los correos electrónicos que te envíen a la computadora o al celular? En tal caso, quizás te convenga borrar tales archivos sin abrirlos.
Al utilizar un buscador en Internet, ¿se abren automáticamente ventanas o mensajes cuando escribes ciertas palabras? De ser así, procura ser mucho más específico al introducir palabras clave.
Escribe a continuación en qué circunstancias te has visto expuesto a la pornografía.
…………………………
En vista de lo anterior, ¿qué podrías hacer para reducir la frecuencia con que ves pornografía accidentalmente? (Escribe aquí tus ideas.)
…………………………
¿Qué haces cuando te topas con pornografía?
□ Aparto la mirada de inmediato.
□ Siento curiosidad y me quedo mirando unos instantes.
□ Me quedo mirando y hasta intento ver más.
Si marcaste la segunda o la tercera respuesta, ¿qué meta podrías ponerte?
…………………………
Cómo romper el hábito
Algunas personas que sin querer entran en contacto con la pornografía se dejan llevar por la curiosidad y, con el tiempo, adquieren el hábito de verla, un hábito nada fácil de romper. Julio, a quien citamos arriba, cuenta: “Antes de estudiar la Biblia, experimenté muchísimo con casi toda droga conocida; pero de todas mis adicciones, la pornografía fue sin duda la más difícil de dejar”.
Si has desarrollado el hábito de ver pornografía, no pierdas las esperanzas. Aún puedes obtener ayuda. ¿De qué manera?
▪ Entiende su verdadera naturaleza. La pornografía no es más que un intento de Satanás de rebajar algo que Jehová creó con un fin noble. Darte cuenta de esto te ayudará a ‘odiar lo que es malo’ (Salmo 97:10).
▪ Piensa en las consecuencias. La pornografía destruye matrimonios. Rebaja al hombre y a la mujer. Degrada a quien la consume. Por algo dice la Biblia: “Sagaz es el que ha visto la calamidad y procede a ocultarse” (Proverbios 22:3). Escribe a continuación una calamidad que pudiera sobrevenirte si te hicieras adicto a la pornografía.
…………………………
▪ Comprométete. “Hice un pacto solemne con mis ojos: no mirar con deseo a una muchacha”, dijo el fiel Job (Job 31:1, La Palabra de Dios para Todos). Estos son algunos de los ‘pactos solemnes’, o promesas, que puedes hacer:
□ No usaré Internet cuando esté solo en una habitación.
□ Cerraré inmediatamente cualquier ventana o sitio que contenga imágenes explícitas.
□ Hablaré con un amigo maduro si recaigo.
¿Se te ocurren una o dos ideas más que puedan serte útiles en tu batalla contra la pornografía? Escríbelas.
…………………………
▪ Incluye el asunto en tus oraciones. El salmista rogó a Jehová: “Haz que mis ojos pasen adelante para que no vean lo que es inútil” (Salmo 119:37). Hay que admitir que puede ser difícil resistirse a algo que resulta tan atractivo a la carne pecaminosa. Pero Jehová Dios desea que ganes la batalla, y él puede darte “poder que es más allá de lo normal” (2 Corintios 4:7).
▪ Habla con alguien. ¿Que te da vergüenza? Seguramente. Pero piensa en lo aliviado que te sentirás quitándote ese peso de encima. Tu confidente puede ser como “un hermano nacido para cuando hay angustia” (Proverbios 17:17). Buscar a alguien a quien contarle lo que te pasa es un paso importante para desterrar el hábito de una vez por todas.
Si tienes el hábito de ver pornografía, escribe el nombre de una persona madura con quien te sentirías cómodo hablando del tema.
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Ten la plena seguridad de que puedes ganarle la guerra a la pornografía. De hecho, cada vez que la rechazas te anotas una importante victoria. Cuéntale a Jehová de esa victoria y dale las gracias por haberte dado las fuerzas para lograrla. Recuerda siempre que si evitas la plaga de la pornografía, regocijarás el corazón de Jehová (Proverbios 27:11).
Encontrarás más artículos de la sección “Los jóvenes preguntan...” en www.watchtower.org/yps
[Notas]
Se han cambiado todos los nombres.
El término pornografía describe el material sexualmente explícito —ya sea en forma de imágenes, texto o audio— que busca excitar al lector o espectador.
PARA PENSAR
▪ ¿Cómo rebaja la pornografía lo que fue creado con un fin noble?
▪ ¿Qué medidas prácticas puedes tomar para protegerte contra la pornografía?
▪ ¿Cómo ayudarías a uno de tus hermanos que tuviera problemas con la pornografía?
[Ilustración de las páginas 12 y 13]
¿Es probable que algunos compañeros de escuela incluyan archivos pornográficos en los correos que te envíen al celular?
Capítulo 33
¿Por qué debo evitar la pornografía?
¿Cuántas veces te has encontrado sin querer con pornografía?
□ Ninguna
□ Muy pocas
□ Muchas
¿Dónde la viste?
□ En Internet
□ En la escuela
□ En la televisión
□ En otros sitios
¿Y cómo reaccionaste?
□ Enseguida miré para otro lado
□ Eché un vistazo rápido, por curiosidad
□ Me quedé mirando y traté de encontrar más
CUANDO tus padres tenían tu edad, la gente que quería ver pornografía tenía que ir a buscarla. Pero ahora parece que es la pornografía la que va a buscar a la gente. Una chica de 19 años dice: “A veces me conecto a Internet para navegar, comprar algo o ver la cuenta del banco y, ¡zas!, me salta una ventana porno”. Esto es más común de lo que muchos creen. En una encuesta realizada entre niños y adolescentes de 8 a 16 años, el 90% afirmó que eso era lo que les había sucedido; en la mayoría de los casos mientras hacían sus tareas escolares.
Como es un fenómeno tan difundido, quizás te preguntes: “¿Será tan malo como dicen?”. Pues sí. Lo es y mucho. La pornografía degrada a las personas, tanto a las que aparecen en las imágenes como a las que aceptan verlas. Además, no es raro que lleve a cometer pecados sexuales. Pero eso no es todo.
Puede convertirse en un vicio y tener graves consecuencias. Si no, que se lo pregunten a Julio, quien catorce años después de haber roto con la pornografía admitió: “Aunque el deseo de ver pornografía ha perdido fuerza, sigue ahí, en mi mente. Lo mismo me pasa con la curiosidad, las imágenes... Es una lucha diaria. ¡Ojalá no me hubiera metido en algo tan asqueroso! Creía que no habría peligro... ¡qué ingenuo! Da igual lo que afirmen algunos. La pornografía es mala, sucia y degradante para todos. De bueno no tiene nada. Nada de nada”.
Analiza la situación
Supongamos que te has encontrado algunas veces con este tipo de imágenes por accidente. ¿Qué puedes hacer para que no vuelva a suceder? Primero analiza la situación. ¿Cómo y cuándo te ha ocurrido? Piensa en los siguientes casos.
¿Tienes un compañero que acostumbra enviarte pornografía a tu teléfono celular (o a tu correo electrónico)? En ese caso es mejor que borres sus mensajes sin abrirlos.
¿Se abren ventanas de contenido erótico en el buscador de Internet? Para evitar que vuelva a suceder, ten más cuidado con las palabras clave que utilizas.
¿En qué circunstancias te has encontrado con pornografía?
…………………………
¿Hay alguna manera de reducir la probabilidad de que se repita? Apunta las medidas que piensas tomar.
…………………………
¿Qué puedes hacer si ya estás enviciado?
Una cosa es que te hayas encontrado con pornografía sin querer, y otra que la hayas buscado a propósito y, peor aún, que lo hayas hecho repetidas veces. Si has adquirido esta costumbre, ten por seguro que no será fácil dejarla. ¿Por qué? Imagina que te atan las manos con un hilito de algodón. ¿Te costaría mucho separarlas? No; das un tirón, y listo. Pero ¿y si le dieran vueltas y vueltas al hilo? Tendrías que esforzarte mucho más. Pues la pornografía es como ese hilo. Cuantas más imágenes veas, más atado estarás. Veamos ahora algunos consejos que te permitirán soltarte.
Comprende lo que hay detrás. En realidad, Satanás utiliza la pornografía para degradar las relaciones sexuales, algo que Jehová creó con un propósito muy digno. Comprender este hecho te ayudará a odiar lo que es malo (Salmo 97:10).
Piensa en las consecuencias. La pornografía destroza matrimonios. Degrada a quienes aparecen en las imágenes y también a quienes las ven. La Biblia afirma con toda razón que la persona inteligente “ha visto la calamidad [o el peligro] y procede a ocultarse” (Proverbios 22:3). Escribe ahora a qué peligros te expones si caes en este vicio.
…………………………
Toma una decisión firme. Haz como el fiel Job, quien dijo: “Hice un pacto solemne con mis ojos: no mirar con deseo a una muchacha” (Job 31:1, La Palabra de Dios para Todos). ¿Hay algún “pacto solemne”, o compromiso, que puedas hacer tú? Aquí te damos varias recomendaciones:
No entrar en Internet si estás a solas.
Cerrar al instante cualquier página donde aparezcan imágenes inmorales.
Hablar con un amigo maduro si llegas a recaer.
¿Qué otras decisiones te ayudarán a vencer la pornografía?
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Menciónalo en tus oraciones. Un escritor de los Salmos le pidió a Dios: “Haz que mis ojos pasen adelante para que no vean lo que es inútil” (Salmo 119:37). Jehová quiere ayudarte y te dará las fuerzas que necesitas (Filipenses 4:13).
Cuéntaselo a alguien. Algo que también te ayudará a superar el problema es hablar con un amigo maduro (Proverbios 17:17). Escribe con quién te sentirías más cómodo.
…………………………
No lo dudes ni por un segundo: sí puedes vencer en esta lucha. Recuerda que, cada vez que te niegas a ver imágenes eróticas, ganas una batalla. Menciona estas victorias en tus oraciones y dale gracias a Jehová por haberte ayudado. Piensa en la alegría que le darás si evitas la pornografía (Proverbios 27:11).
Texto bíblico clave
“Amortigüen [o controlen], por lo tanto, los miembros de su cuerpo [...] en cuanto a fornicación, inmundicia, apetito sexual, deseo perjudicial y codicia, que es idolatría.” (Colosenses 3:5)
Una sugerencia
Configura la computadora para que bloquee la pornografía. Y si recibes correo basura, no abras los enlaces que contenga.
¿Sabías esto?
Los adictos a la pornografía imitan, sin saberlo, a los espíritus malignos del tiempo de Noé que estaban obsesionados con el sexo (Génesis 6:2).
¡Manos a la obra!
Esto es lo que voy a hacer para evitar la pornografía: …………………………
¿Qué quiero preguntarle a mi padre o a mi madre sobre este tema? …………………………
Y tú, ¿qué piensas?
● ¿Por qué dirías que la pornografía degrada algo que es muy digno?
● Si descubres que tu hermano ha estado viendo pornografía, ¿cómo lo ayudarías?
[Comentario de la página 278]
“Antes de estudiar la Biblia, estuve enganchado a casi todas las drogas más comunes. Pero el vicio que más me costó dejar fue la pornografía. Si no fuera por Jehová, no lo habría logrado.” (Julio)
[Ilustración de la página 276]
La pornografía te ata cada vez más: cuanto más veas, más difícil te será dejarla
Seis consejos para alcanzar el éxito personal
EL VERDADERO éxito se logra rigiéndose por las normas divinas y viviendo en armonía con el propósito de Dios para el ser humano. Tanto es así que la Biblia dice que quien lleve ese tipo de vida será “como un árbol plantado al lado de corrientes de agua, que da su propio fruto en su estación y cuyo follaje no se marchita, y todo lo que haga tendrá éxito” (Salmo 1:3).
De hecho, aunque cometamos errores, nuestra vida en general puede ser un rotundo éxito. ¿Le atrae la idea? Si así es, los siguientes seis principios bíblicos le ayudarán a alcanzar su objetivo, lo que demostrará sin duda que las enseñanzas de la Biblia contienen la sabiduría de Dios (Santiago 3:17).
1 Tener un punto de vista equilibrado del dinero
“El amor al dinero es raíz de toda suerte de cosas perjudiciales, y, procurando realizar este amor, algunos [...] se han acribillado con muchos dolores.” (1 Timoteo 6:10.) Tengamos presente que no se condena el dinero —elemento necesario para cuidar de nosotros y de nuestras familias—, sino el amor al dinero, amor que, en realidad, convertiría al dinero en un amo, o dios.
Quien va en pos del dinero pensando que es la clave de la felicidad persigue un espejismo. No solo quedará desilusionado, sino que tendrá muchos problemas. Por ejemplo, en su búsqueda desesperada de riquezas, hay quienes sacrifican las relaciones familiares y los amigos. Otros no descansan lo suficiente, ya sea por el trabajo o por la ansiedad y las preocupaciones que se acarrean. “El trabajador duerme tranquilo, coma mucho o coma poco. Al rico sus muchas riquezas no lo dejan dormir”, dice Eclesiastés 5:12 (Nueva Versión Internacional).
El dinero no solo es un amo cruel, sino engañoso. De hecho, Jesucristo hizo referencia al “poder engañoso de las riquezas” (Marcos 4:19). Es decir, el dinero promete la felicidad, pero no la da; lo que hace es avivar el deseo de acumular más. Ya lo dice Eclesiastés 5:10: “Quien ama las riquezas nunca tiene suficiente” (Nueva Versión Internacional).
En esencia, el amor al dinero es perjudicial y es origen de desilusiones, frustraciones o actos viles (Proverbios 28:20). En cambio, la generosidad, el perdón, la limpieza moral, el amor y la espiritualidad contribuyen a la felicidad y al éxito.
2 Cultivar la generosidad
“Hay más felicidad en dar que en recibir.” (Hechos 20:35.) Si bien hacer algún regalo de vez en cuando produce cierta satisfacción, una actitud generosa puede engendrar felicidad duradera. Claro está, la generosidad tiene múltiples formas de expresión. Una de las mejores y más apreciadas es la dedicación personal.
Tras estudiar varios trabajos sobre la relación del altruismo con la felicidad y la salud, el profesor Stephen G. Post llegó a la conclusión de que ser altruista y servicial ayuda a vivir más, a aumentar el estado de bienestar, a mejorar la salud física y mental, así como a reducir la depresión.
Además, quienes son generosos según sus posibilidades no sufren pérdidas. Proverbios 11:25 dice: “El generoso prosperará; el que ayuda será ayudado” (La Palabra de Dios para Todos). En armonía con estas palabras, los generosos de corazón —que dan sin esperar nada a cambio— se ganan el cariño y el amor de los demás, especialmente el de Dios (Hebreos 13:16).
3 Perdonar sin límite
“Continúen [...] perdonándose liberalmente unos a otros si alguno tiene causa de queja contra otro. Como Jehová los perdonó liberalmente a ustedes, así también háganlo ustedes.” (Colosenses 3:13.) En nuestra sociedad se descarta el perdón; se prefiere la venganza a la misericordia. ¿Y cuál es el resultado? Las afrentas se multiplican, y la violencia engendra más violencia.
Pero el daño quizás no se quede ahí. El diario The Gazette de Montreal (Canadá) informó: “Un estudio realizado con más de 4.600 personas de entre 18 y 30 años demostró que cuanto más hostil, insatisfecha y ruin era la persona”, peor estaban sus pulmones. De hecho, algunas secuelas eran peores que las de los fumadores habituales. Queda claro, pues, que el perdón no solo es un buen lubricante social, sino una buena medicina.
¿Desea mejorar su capacidad de perdón? Comience por hacerse un examen honrado. ¿Verdad que en ocasiones ofende a otros? ¿Y verdad que agradece que lo perdonen? Entonces, ¿por qué no ser misericordioso con los demás? (Mateo 18:21-35.) Para obrar así, es importante controlarse. Cuente hasta diez o de alguna manera permítase tiempo para calmarse. Recuerde que el autodominio es una virtud. “El que es tardo para la cólera es mejor que un hombre poderoso”, dice Proverbios 16:32. Y la expresión “mejor que un hombre poderoso” denota éxito, ¿no le parece?
4 Vivir según las normas de Dios
“El mandamiento de Jehová es limpio, hace brillar los ojos.” (Salmo 19:8.) En pocas palabras, las normas de Dios nos benefician física, mental y emocionalmente. Nos protegen de prácticas dañinas como la drogadicción, la borrachera, la inmoralidad sexual y la pornografía, así como de sus dolorosas repercusiones, como la delincuencia, la pobreza, el abuso de la confianza, las rupturas familiares, los problemas mentales y emocionales, las enfermedades e incluso la muerte prematura (2 Corintios 7:1; Colosenses 3:5).
Por otro lado, los que obedecen las normas divinas propician relaciones sanas y estables, además de la autoestima y la paz interior. Isaías 48:17, 18 dice: “Yo, Jehová, soy tu Dios, Aquel que te enseña para que te beneficies a ti mismo, Aquel que te hace pisar en el camino en que debes andar. ¡Oh, si realmente prestaras atención a mis mandamientos! Entonces tu paz llegaría a ser justamente como un río, y tu justicia como las olas del mar”. Así es, nuestro Creador desea lo mejor para nosotros, que andemos “en el camino” del auténtico éxito.
5 Manifestar amor altruista
“El amor edifica.” (1 Corintios 8:1.) ¿Concibe la vida sin amor? ¿No sería una existencia vacía? “Si [...] no tengo amor, nada soy [...], de nada absolutamente me aprovecha”, afirmó el apóstol Pablo por inspiración divina (1 Corintios 13:2, 3).
Este amor no es el amor erótico, que, por supuesto, tiene su lugar. Se trata de un amor más abarcador, más duradero, regulado por los principios divinos (Mateo 22:37-39). No es pasivo, sino activo, pues se manifiesta al prójimo. Pablo también dijo que es paciente y bondadoso; no es celoso, ni se vanagloria ni se hincha de orgullo; altruistamente antepone los intereses ajenos a los suyos y no se ofende enseguida, sino que es indulgente. Esta clase de amor edifica y contribuye al éxito en nuestras relaciones humanas, en especial con la familia (1 Corintios 13:4-8).
Para los padres, el amor implica demostrar cariño a sus hijos y establecerles claros límites morales y de conducta mediante la Biblia. Los niños que crecen en un ambiente así no solo disfrutan de un sentido de seguridad y de estabilidad familiar, sino que se sienten amados (Efesios 5:33–6:4; Colosenses 3:20).
Jack, un joven de Estados Unidos, se crió en una familia que aplicaba los principios bíblicos. Tras dejar el hogar, escribió una carta a sus padres que decía en parte: “Siempre he tratado de seguir el mandato bíblico de ‘honrar a mi padre y a mi madre para que me vaya bien’ (Deuteronomio 5:16). Y no me ha ido nada mal. Ahora más que nunca me doy cuenta de que ha sido gracias a su constante y tierno cuidado. Gracias por todo su arduo trabajo y apoyo”. Si usted fuera padre, ¿cómo se sentiría si recibiera una carta así? ¿No se sentiría feliz?
Además, el amor basado en principios “se regocija con la verdad”, es decir, la verdad espiritual de la Biblia (1 Corintios 13:6; Juan 17:17). A modo de ejemplo: una pareja que tiene problemas leen juntos las palabras de Jesús en Marcos 10:9: “Lo que Dios ha unido [en matrimonio], no lo separe ningún hombre”. Ahora han de examinarse con sinceridad. ¿Se “regocija[n] con la verdad” bíblica? ¿Considerarán sagrado su matrimonio, como lo hace Dios? ¿Desean esforzarse por resolver sus problemas con amor? En tal caso, lograrán un matrimonio de éxito y se regocijarán con los resultados.
6 Tener conciencia de la necesidad espiritual
“Felices son los que tienen conciencia de su necesidad espiritual.” (Mateo 5:3.) A diferencia de los animales, los seres humanos tenemos la capacidad de valorar los asuntos espirituales. Por eso, nos planteamos preguntas como “¿Qué sentido tiene la vida? ¿Existe un Creador? ¿Qué nos sucede cuando morimos? ¿Qué nos depara el futuro?”.
Millones de personas sinceras de todo el mundo han hallado las respuestas a tales cuestiones en la Biblia. La última pregunta, por ejemplo, apunta al propósito que Dios tiene para la humanidad. ¿De qué se trata? Él desea que la Tierra se convierta en un paraíso habitado para siempre por personas que lo amen y respeten sus normas. Salmo 37:29 asegura: “Los justos mismos poseerán la tierra, y residirán para siempre sobre ella”.
Queda claro que nuestro Creador no desea para nosotros un éxito que dure apenas 70 u 80 años; más bien, desea que dure toda la eternidad. Así que ahora es el momento de conocer al Creador. Jesús dijo: “Esto significa vida eterna, el que estén adquiriendo conocimiento de ti, el único Dios verdadero, y de aquel a quien tú enviaste, Jesucristo” (Juan 17:3). Conforme vaya adquiriendo este conocimiento y vaya aplicándolo en su vida, descubrirá por usted mismo que “la bendición de Jehová [...] es lo que enriquece, y él no añade dolor con ella” (Proverbios 10:22).
[Nota]
En las Escrituras Griegas Cristianas, o el Nuevo Testamento, la palabra amor casi siempre traduce el término griego a·gá·pe. Se trata de un amor de orden moral, un ejercicio de la voluntad, una cuestión de principios, del sentido del deber y la corrección. Sin embargo, no carece de sentimientos, sino que puede ser afectuoso e intenso (1 Pedro 1:22).
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